¿Por qué se pone verde el agua de la piscina y cómo recuperarla?
Descripción de la publica¿Tu piscina se ha puesto verde? Descubre por qué ocurre, cómo recuperar el agua y qué revisar para evitar que vuelva a pasar este verano en Granada.ción


Abrir la puerta del jardín y encontrarse la piscina con el agua verde es uno de los problemas más habituales durante el verano.
En ocasiones el cambio aparece poco a poco. El agua comienza a perder transparencia, las paredes se vuelven algo resbaladizas y, en cuestión de pocos días, la piscina adquiere ese tono verdoso tan característico.
Otras veces sucede prácticamente de un día para otro, especialmente después de varios días de mucho calor, una tormenta, un fallo en la depuradora o un periodo en el que no se ha revisado correctamente el tratamiento del agua.
La primera reacción suele ser añadir más cloro. Sin embargo, no siempre es suficiente.
Cuando una piscina se pone verde conviene comprobar varios factores antes de empezar a utilizar productos sin control. El estado del agua, el nivel de pH, la filtración y la presencia de algas están directamente relacionados.
Estos son los principales puntos que conviene revisar.
1. Las algas suelen ser las responsables del color verde
En la mayoría de los casos, el color verde aparece porque las algas han comenzado a desarrollarse en el agua.
Las piscinas contienen constantemente microorganismos que pueden multiplicarse rápidamente cuando encuentran unas condiciones favorables.
Durante el verano esto resulta especialmente fácil.
Las altas temperaturas, las muchas horas de sol y un nivel insuficiente de desinfectante pueden provocar que las algas comiencen a crecer.
Al principio apenas se nota.
El agua puede parecer simplemente un poco menos transparente. Después comienza a aparecer una ligera tonalidad verde y, si no se actúa, las paredes y el fondo pueden terminar cubiertos por una fina capa resbaladiza.
Cuanto antes se detecte el problema, normalmente más sencillo será recuperar el agua.
Una piscina ligeramente turbia no requiere necesariamente el mismo tratamiento que otra en la que apenas se distingue el fondo.
2. El cloro puede estar bajo aunque aparentemente haya producto en la piscina
Uno de los primeros parámetros que conviene comprobar es el nivel de cloro.
El cloro es el encargado de mantener bajo control gran parte de los microorganismos presentes en el agua.
Cuando su concentración disminuye demasiado, las algas encuentran una oportunidad perfecta para desarrollarse.
En verano el consumo de cloro puede aumentar considerablemente.
Una piscina utilizada diariamente por varias personas no se comporta igual que otra que permanece prácticamente vacía. El calor, la radiación solar, el sudor, las cremas solares y la suciedad que introducen los bañistas también afectan al equilibrio del agua.
Por eso no conviene calcular el mantenimiento únicamente en función de la cantidad de producto añadido la semana anterior.
Lo correcto es comprobar periódicamente los valores del agua y actuar según su estado real.
3. Un pH incorrecto puede hacer que el tratamiento funcione peor
El pH es otro de los valores fundamentales en el mantenimiento de una piscina.
No basta con tener cloro.
Si el pH se encuentra fuera de los valores adecuados, el tratamiento puede perder eficacia y aparecer otros problemas como irritaciones, agua turbia o depósitos en determinadas superficies.
Es bastante frecuente encontrar propietarios que añaden cloro una y otra vez porque ven que la piscina continúa verde.
Sin embargo, antes de aumentar la cantidad de producto debería comprobarse el equilibrio general del agua.
Un tratamiento realizado sobre una piscina completamente desajustada puede no ofrecer el resultado esperado.
Por eso, cuando aparece un problema importante, resulta preferible analizar primero el agua y después decidir qué productos y cantidades son realmente necesarios.
4. La depuradora puede estar funcionando menos tiempo del necesario
La filtración resulta tan importante como el tratamiento químico.
La depuradora hace circular el agua y permite que el filtro retenga gran parte de la suciedad presente en la piscina.
Durante los meses de mayor calor puede ser necesario aumentar el tiempo de funcionamiento respecto a otras épocas del año.
Uno de los errores habituales es mantener exactamente las mismas horas de filtración durante toda la temporada.
Una piscina en junio no siempre necesita lo mismo que una piscina sometida al calor de julio o agosto.
También influye el tamaño de la piscina, el volumen de agua, la potencia de la bomba y el estado del filtro.
Si la depuradora funciona correctamente pero durante pocas horas, puede que no consiga mover y filtrar todo el volumen de agua con la frecuencia necesaria.
Y si además existe un problema de algas, recuperar la piscina puede resultar mucho más lento.
5. Conviene revisar el estado del filtro
La depuradora puede estar encendida muchas horas y, aun así, no realizar correctamente su trabajo.
El filtro necesita mantenimiento.
Cuando acumula demasiada suciedad, la circulación del agua puede disminuir y la capacidad de filtrado empeora.
En piscinas con filtro de arena es recomendable comprobar la presión y realizar los lavados correspondientes cuando sean necesarios.
También puede ocurrir que la arena lleve muchos años sin renovarse y haya perdido parte de su capacidad de filtración.
No existe una única causa aplicable a todas las piscinas.
Por eso, cuando el agua se vuelve verde de forma repetida aunque aparentemente los niveles químicos sean correctos, conviene revisar también el sistema de filtración.
En nuestro servicio de mantenimiento de piscinas en Granada se revisa el estado general del agua y de los elementos necesarios para mantenerla en buenas condiciones.
6. Una tormenta puede alterar rápidamente el agua
Las tormentas de verano también pueden provocar cambios importantes.
El agua de lluvia, el polvo, la tierra y otros residuos que llegan a la piscina pueden modificar el equilibrio que se había mantenido durante los días anteriores.
Después de una tormenta intensa es frecuente encontrar hojas, insectos y partículas en suspensión.
El problema no es únicamente lo que vemos flotando.
También puede producirse una alteración de los parámetros del agua.
Por eso, después de un episodio de lluvia fuerte conviene retirar la suciedad superficial, comprobar el fondo y analizar nuevamente los niveles.
Esperar varios días pensando que la depuradora resolverá por sí sola cualquier alteración puede favorecer la aparición de algas.
7. Las altas temperaturas de Granada aceleran el problema
En Granada no es extraño superar ampliamente los 35 °C durante determinados periodos del verano.
Cuando llegan varios días consecutivos de mucho calor, el agua de la piscina también aumenta de temperatura.
Ese incremento favorece el desarrollo de microorganismos y puede aumentar el consumo de productos desinfectantes.
Por eso una piscina que ha funcionado perfectamente durante varias semanas puede comenzar a dar problemas justo durante una ola de calor.
No significa necesariamente que se haya realizado un mal mantenimiento.
Simplemente las condiciones han cambiado y puede ser necesario adaptar la filtración y el tratamiento.
Esto explica también por qué conviene comprobar el agua con mayor frecuencia durante julio y agosto.
8. ¿Se puede recuperar una piscina completamente verde?
En muchos casos, sí.
Que el agua esté verde no significa automáticamente que sea necesario vaciar toda la piscina.
De hecho, vaciarla debería valorarse únicamente cuando existan motivos que lo justifiquen.
El proceso de recuperación dependerá del estado del agua.
Normalmente habrá que comenzar retirando manualmente hojas y suciedad, comprobar los parámetros, ajustar el pH si fuese necesario y aplicar el tratamiento correspondiente.
Después habrá que dejar trabajar correctamente el sistema de filtración.
Durante este proceso es frecuente que el color verde desaparezca antes que la turbidez.
La piscina puede dejar de estar verde pero continuar blanquecina o poco transparente durante un tiempo.
Esto sucede porque las algas muertas y otras partículas permanecen suspendidas en el agua hasta que son filtradas o retiradas.
Por eso recuperar una piscina no consiste únicamente en conseguir que cambie de color.
El objetivo debe ser conseguir nuevamente un agua equilibrada, transparente y correctamente filtrada.
9. El fondo y las paredes también necesitan limpieza
Cuando aparecen algas, una parte puede quedarse adherida a las superficies.
Aunque el tratamiento químico actúe sobre el agua, conviene cepillar las paredes, escalones y fondo para desprender los restos.
Las zonas con menor circulación requieren especial atención.
Esquinas, escaleras y determinados puntos alrededor de los accesorios pueden acumular más suciedad.
Después será necesario retirar los restos mediante el sistema de limpieza adecuado.
Si simplemente tratamos el agua pero dejamos grandes cantidades de materia adherida a las paredes, el proceso puede alargarse innecesariamente.
10. Añadir productos sin medir puede empeorar la situación
Cuando alguien ve su piscina completamente verde, es comprensible querer solucionarlo cuanto antes.
El problema aparece cuando se empiezan a mezclar productos o aumentar las dosis sin comprobar previamente el estado del agua.
Más producto no significa necesariamente mejor resultado.
Además de desperdiciar tratamiento, determinados desequilibrios pueden provocar irritación, manchas en los revestimientos o agua todavía más difícil de estabilizar.
También deben respetarse siempre las indicaciones del fabricante y los tiempos necesarios antes de volver a utilizar la piscina.
Si no se conocen los valores o no se tiene claro qué tratamiento realizar, resulta preferible analizar el problema antes de seguir añadiendo productos.
¿Cuánto tarda una piscina verde en volver a estar transparente?
Depende bastante de su estado inicial.
Una piscina que acaba de comenzar a adquirir una ligera tonalidad verde puede recuperarse relativamente rápido si el problema se detecta pronto.
Cuando el agua lleva varios días completamente verde, las paredes están cubiertas de algas y la filtración no funciona correctamente, el proceso será más lento.
También influye el tamaño de la piscina y el estado del filtro.
Por eso resulta difícil establecer un número exacto de horas aplicable a todos los casos.
Lo importante es observar una evolución progresiva.
Primero debería controlarse la presencia de algas. Después el agua comenzará a perder el tono verde y puede pasar por una fase de turbidez antes de recuperar su transparencia.
¿Es necesario vaciar la piscina?
No siempre.
Vaciar una piscina supone desperdiciar una cantidad importante de agua y tampoco garantiza que el problema no vuelva a aparecer.
Si la causa se encuentra en el sistema de filtración, en el pH o en un mantenimiento incorrecto, llenar nuevamente la piscina sin resolver ese problema puede acabar llevando a la misma situación.
Antes de tomar esa decisión conviene comprobar si el agua puede recuperarse mediante tratamiento y filtración.
Solo en determinados casos puede resultar necesario sustituir parte del agua o valorar un vaciado más amplio.
Cómo evitar que la piscina vuelva a ponerse verde
La mejor forma de solucionar una piscina verde es evitar que llegue a ese estado.
No hace falta estar constantemente pendiente de ella, pero sí mantener cierta regularidad.
Durante el verano conviene comprobar periódicamente el estado visual del agua, los parámetros principales y el funcionamiento de la depuradora.
También debe retirarse la suciedad superficial antes de que termine en el fondo.
Otra señal importante es el tacto de las paredes.
Si empiezan a notarse ligeramente resbaladizas aunque el agua todavía parezca transparente, puede ser una señal temprana de aparición de algas.
Actuar en ese momento suele resultar bastante más sencillo que esperar hasta que toda la piscina cambie de color.
Una piscina aparentemente limpia también necesita mantenimiento
El agua transparente puede dar una falsa sensación de tranquilidad.
Que una piscina tenga buen aspecto no significa que podamos olvidarnos de ella durante varios días.
Los parámetros pueden empezar a cambiar antes de que el problema sea visible.
Precisamente por eso el mantenimiento preventivo resulta más sencillo que recuperar una piscina deteriorada.
Comprobar regularmente el agua permite detectar pequeñas desviaciones y corregirlas antes de que aparezcan algas, turbidez o problemas de filtración.
Multiservicios Jiménez realiza trabajos de mantenimiento de piscinas en Granada, tanto para puestas a punto como para piscinas que necesitan una revisión durante la temporada.
Recuperamos y mantenemos piscinas en Granada
En Multiservicios Jiménez realizamos mantenimiento, limpieza y puesta a punto de piscinas particulares y comunitarias en Granada.
Si tu piscina ha empezado a ponerse verde, el agua está turbia o notas que el tratamiento habitual ya no consigue mantenerla correctamente, podemos revisar el estado del agua y valorar qué actuaciones necesita.
No siempre es necesario vaciar la piscina ni comenzar desde cero.
En muchos casos, detectar correctamente la causa y organizar el tratamiento, la limpieza y la filtración permite recuperar el agua.
Puedes enviarnos fotografías por WhatsApp para que podamos ver el estado general de la piscina y explicarnos cuándo comenzó el problema.
A partir de ahí podremos realizar una primera valoración y, cuando sea necesario, desplazarnos para revisar la instalación.
¿Tu piscina se ha puesto verde y no consigues recuperarla? Contacta con Multiservicios Jiménez y solicita presupuesto sin compromiso.
Preguntas frecuentes sobre el agua verde de la piscina
¿Por qué se pone verde una piscina aunque tenga cloro?
Puede ocurrir porque el nivel de cloro sea insuficiente, porque el pH no esté correctamente ajustado, porque exista un problema de filtración o porque las condiciones de calor y uso hayan favorecido el desarrollo de algas.
¿Puedo bañarme si el agua de la piscina está verde?
Lo recomendable es no utilizar la piscina hasta identificar la causa, recuperar correctamente el agua y comprobar que sus parámetros vuelven a encontrarse en condiciones adecuadas.
¿El agua verde significa siempre que hay algas?
Las algas son una de las causas más frecuentes, pero el color del agua también puede estar relacionado con otros desequilibrios. Conviene analizar los parámetros antes de aplicar un tratamiento.
¿Hay que echar cloro de choque cuando la piscina se pone verde?
Puede ser necesario en determinados casos, pero no debería hacerse automáticamente sin comprobar primero el estado del agua y seguir las indicaciones del producto utilizado.
¿Cuántas horas debe funcionar la depuradora si la piscina está verde?
Dependerá del volumen de agua, la capacidad del sistema de filtración y el estado de la piscina. Durante un proceso de recuperación puede ser necesario aumentar considerablemente la filtración respecto al mantenimiento habitual.
¿Tengo que vaciar la piscina si está completamente verde?
No necesariamente. Muchas piscinas pueden recuperarse mediante una combinación adecuada de limpieza, ajuste de parámetros, tratamiento y filtración.
¿Por qué vuelve a ponerse verde después de haberla recuperado?
Cuando el problema reaparece rápidamente suele ser conveniente revisar no solo el tratamiento químico, sino también las horas de filtración, el estado del filtro y la regularidad del mantenimiento.
